Cuatro formas de pagar un proyecto de energía, y quién carga el riesgo en cada una

La conversación técnica suele estar resuelta mucho antes que la financiera, y los proyectos se caen del lado del dinero. Estas son las cuatro estructuras reales, con la pregunta que las distingue: quién es dueño del activo y quién responde si no rinde.
⟦IMAGEN PENDIENTE · Portada⟧ Mesa de junta con un plano eléctrico y un estado de resultados lado a lado. La idea visual es que la decisión es técnica y financiera al mismo tiempo. Evitar imágenes de manos estrechándose.
La pregunta que ordena las cuatro
No es "¿cuánto cuesta?". Es ¿quién es dueño del activo, y quién responde si no produce lo prometido? De esas dos respuestas se derivan el precio, el tratamiento contable, el plazo y qué pasa cuando el contrato termina.
Todo lo demás —nombres comerciales incluidos— son variantes de esas dos. Y conviene saberlo porque el sector produce siglas nuevas con regularidad, y casi todas caen en una de estas cuatro casillas.
1 · CAPEX propio
Usted compra el sistema. Es dueño desde el día uno, se queda con el cien por ciento del ahorro, y es quien carga el riesgo de desempeño: si produce menos de lo proyectado, la diferencia es suya.
Es la estructura con el mejor retorno y la que más capital exige. También la que más depende de que el dimensionamiento haya sido correcto, porque no hay un tercero con incentivo en que el sistema rinda.
Aquí la garantía de desempeño contractual y la póliza de operación no son un extra: son lo que sustituye al socio que en otros esquemas tendría piel en el juego.
2 · Arrendamiento
Un tercero compra el equipo y usted paga una renta por usarlo, normalmente con opción de compra al final. Conserva el ahorro completo, menos la renta.
El riesgo de desempeño sigue siendo suyo: el arrendador cobra su renta produzca lo que produzca el sistema. Es financiamiento de equipo, no de resultado, y conviene no confundirlos.
Su ventaja real es de balance y de flujo, no de riesgo. Y el tratamiento contable y fiscal de un arrendamiento depende de cómo se estructure: eso lo define su contador, y vale definirlo antes de firmar, no después.
⟦IMAGEN PENDIENTE · Figura 1⟧ Tabla comparativa de las cuatro estructuras en cuatro columnas: propiedad del activo, quién carga el riesgo de desempeño, efecto en flujo, y qué pasa al final. Diseñada para imprimirse y llevarse a una junta.
3 · PPA · contrato de compraventa de energía
Un tercero invierte, es dueño del sistema y le vende la energía que produce, a un precio por kilowatt-hora pactado y normalmente por debajo de su tarifa actual. Usted no pone capital.
Aquí sí se traslada el riesgo: si el sistema produce menos, el dueño factura menos. Ese es el atractivo real del esquema, más que el cero capital.
A cambio, usted firma un compromiso de compra de largo plazo — quince o veinte años es común — y ahí está lo que hay que leer con cuidado. El precio por kilowatt-hora, su fórmula de escalación, qué pasa si usted quiere terminar antes, qué pasa si cambia de domicilio o cierra la planta, y quién es dueño del sistema al vencimiento.
Y un punto regulatorio que conviene verificar en cualquier estructura que contemple venta de excedentes: la Ley del Sector Eléctrico establece que, en autoconsumo interconectado, los excedentes se venden de manera exclusiva a la empresa pública del Estado. Si un esquema le promete vender energía a terceros, pida el fundamento.
4 · Energía como servicio
Es un PPA extendido: el tercero no solo le vende la energía, también opera y mantiene, y comúnmente compromete disponibilidad. Usted paga por el servicio recibido.
Es la estructura que más riesgo traslada y, consistentemente, la de menor margen de ahorro para usted — porque el riesgo tiene precio y alguien lo está cobrando.
Tiene sentido cuando la continuidad vale más que el ahorro, cuando no tiene equipo propio para operar el activo, o cuando el comité no aprueba capital pero sí un gasto operativo con resultado comprometido.
Lo que cambia la decisión y nadie pregunta a tiempo
Cuánto tiempo va a estar en ese domicilio. Un compromiso a veinte años sobre un inmueble arrendado a cinco es un problema que se descubre tarde. Es la pregunta que más proyectos debería detener y casi nunca se hace en la primera reunión.
Si el ahorro se compara contra la tarifa correcta. Un precio por kilowatt-hora comparado contra su costo promedio se ve mejor de lo que es. La comparación honesta es contra el costo efectivo de la energía que ese sistema realmente sustituye, en las horas en que la sustituye.
Qué pasa al final. Transferencia del activo, renovación, retiro del equipo, estado en que se entrega el techo. Está en el contrato y casi nadie lo lee hasta el año catorce.
El tratamiento contable y fiscal. No lo definimos nosotros y no le vamos a decir que un esquema es "cien por ciento deducible". Lo define su contador con el contrato en la mano.
⟦IMAGEN PENDIENTE · Figura 2⟧ Línea de tiempo de veinte años con los momentos de decisión marcados: firma, escalación de precio, ventana de salida anticipada, vencimiento y transferencia del activo. Que muestre visualmente cuánto tiempo es realmente un PPA.
Qué hacemos nosotros y qué no
Nosotros dimensionamos y ejecutamos. No somos financiera y no le vamos a recomendar una estructura como si fuéramos neutrales respecto a ella.
Lo que sí hacemos es dos cosas útiles: le decimos qué tan grande es la oportunidad con la medición en la mano, que es el dato del que dependen todas las estructuras, y le presentamos los canales de financiamiento con los que trabajamos para que negocie directo.
Y le decimos cuándo ninguna estructura arregla el proyecto. Si el dimensionamiento está mal, el mejor esquema financiero del mundo solo reparte una decepción a veinte años.
Fuentes
Ley del Sector Eléctrico, DOF 18 de marzo de 2025 · Reglamento de la Ley del Sector Eléctrico, DOF 3 de octubre de 2025. Artículo 32, fracciones I a III, sobre venta de excedentes en autoconsumo interconectado.
Las características de cada estructura financiera son práctica de mercado, no norma. Lo único que este artículo afirma con fundamento legal es la exclusividad de la venta de excedentes.
Cómo comparar dos propuestas de distinto esquema. Ponga las dos en la misma tabla con cuatro renglones: quién es dueño, quién responde si no produce, qué paga en total a lo largo del plazo, y qué le queda al final. Casi siempre una de las dos se cae sola.


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